Si pasas muchas horas de pie al día seguramente notarás pesadez o molestias en las piernas al finalizar la jornada. Con el paso del tiempo incluso pueden llegar a aparecer varices que, además de un problema estético, empeoran la salud cardiovascular.

Existen cremas con efecto frío que contienen extractos de plantas que reactivan la microcirculación y nos alivian esa sensación durante unos minutos. Si las molestias son leves, puedes optar por aplicar alguna de estas cremas por la noche y mantener las piernas en alto durante 20 minutos.

El método de las vendas frías consigue un alivio y un beneficio mucho mayor ya que conseguimos refrescar las piernas, contraer las venas dilatadas y reactivar la circulación linfática y sanguínea. ¿En qué consiste el método de las vendas frías?

Para aplicar las vendas frías necesitaremos un recipiente con agua fría, unas vendas tipo crepe y una solución como Frioderm, elaborada con extracto de rusco, una planta con propiedades vasoconstrictoras que mejoran la circulación; extracto de hiedra, que reduce la fragilidad de los capilares; mentol, que refresca y estimula el drenaje linfático y alcanfor, que reduce las inflamaciones y refresca la piel.

Se debe utilizar 1 medida de solución Frioderm por 3 medidas de agua y se mezclan las dos partes en el recipiente. Posteriormente, se meten las vendas en el recipiente y se deja que se empapen en la preparación. Aplicamos las vendas en las piernas comenzando desde el pie hacia arriba con movimientos circulares al rededor de la pierna y lo dejamos actuar durante 20-30 minutos con los pies en alto.

Este sencillo método consigue, además de mejorar la circulación sanguínea y linfática, reafirmar las piernas y eliminar la celulitis. ¡Pruébalo y notarás la diferencia!

No recomendamos que apliques este método si tienes heridas o cicatrices recientes en las piernas.