Existen infinidad de tipos de planchas. ¿Qué ofrecen las planchas de cerámica, turmalina o de titanio?, ¿son mejores las placas finas o anchas?, ¿de temperatura fija o variable? La decisión que tomemos puede afectar a la salud y apariencia de nuestro cabello en los próximos años, por ello es importante conocer las diferencias.

El material con el que están fabricadas las placas definirá en gran medida el acabado final del peinado y mantendrá en mejor estado la salud del cabello. Las placas de cerámica producen poca fricción en el cabello por lo que producen menos daño en las fibras y es un material con buena conductividad del calor, por lo que mantendrá las placas con una temperatura constante y uniforme.

La turmalina es un mineral que al calentarse produce iones negativos que neutralizan los iones positivos que creamos al frotarnos la toalla por el cabello o al peinarnos y que causan el no deseado y famoso encrespamiento. La turmalina consigue eliminar ese encrespamiento y darle mayor brillo al cabello. Algunas planchas combinan la cerámica y la turmalina para ofrecer los beneficios de ambos materiales al cabello.

El titanio es un material que permite que las placas se calienten mucho más rápido que las de cerámica y, además, el calor se mantiene más uniforme y constante. El titanio es también un material muy ligero que permite que el proceso de peinado sea mucho más cómodo.

En cuanto al ancho de la placa, recomendamos las estrechas para personas a las que les gusta cambiar de forma con frecuencia, ya que permiten realizar ondulaciones y rizos marcados pero a la vez permiten alisar el cabello. Las planchas de placas estrechas también son ideales para planchar flequillos o cabello corto.

Las placas de ancho medio son para cabellos de grosor y longitud media y las placas más anchas son ideales para alisar el cabello grueso, largo o muy rizado porque éste pasa más tiempo entre las placas adoptando la forma deseada.

La temperatura ideal para planchar el cabello depende de su grosor. El cabello fino necesitará una temperatura de entre 130 y 150ºC para moldearlo sin dañarlo y el cabello más grueso necesitará una temperatura superior. (190ºC es lo recomendable para un cabello de grosor medio.) Por ello, recomendamos las planchas en las que se pueda seleccionar la temperatura.