Las extensiones permiten que nuestro cabello luzca con más cuerpo o mayor longitud en poco tiempo. Al mezclarse con el cabello natural resultan muy cómodas y pasan desapercibidas. Existen varios tipos de extensiones y calidades y la elección que hagamos tendrá mucho que ver con el uso que hagamos de ella (permanente o puntual).

Las extensiones de clip se fijan en el cabello mediante un clip. Son muy sencillas de quitar y poner y se recomiendan para personas que quieran un cambio de peinado puntual. Además, no es necesario invertir mucho tiempo ni dinero.

Recientemente, ha surgido un nuevo modelo de extensiones llamado SMOVE que disponen de un hilo de silicona invisible que se coloca a unos 2 centímetros de la línea de nacimiento del cabello. La parte inferior de la extensión se coloca sobre el saliente del hueso occipital y con un peine se saca el cabello natural. Aportan volumen y mayor longitud y su punto fuerte es que requieren de muy poco tiempo de aplicación y son de cabello natural.

Las extensiones de cabello unido se recomiendan para personas que desean un cambio más duradero. La aplicación de este tipo de extensiones requieren más tiempo y las debe colocar un profesional. Dentro de este grupo tenemos las extensiones tejidas que para unirlas al cabello se cosen los mechones uno a uno al cabello natural.

También existen extensiones que se unen al cabello mediante bases de plástico o de queratina. Estas extensiones necesitan revisarse cada 3-4 meses aproximadamente para comprobar la fijación.

Otra técnica es el pegado de los mechones con un pegamento especial de silicona pero estas no son tan seguras y el disolvente del pegamento puede estropear el cabello.

En cuanto a la calidad del cabello puede ser cabello humano, cabello natural (puede ser de animales o humano) o cabello sintético. La calidad Remy de las extensiones corresponde al cabello que mantiene intacta su cutícula y en el que además, se ha respetado la dirección de crecimiento de la cutícula. Esta es la mejor calidad y, también, la más cara. Las extensiones de cabello sintético son las más económicas pero no son tan resistentes como las de cabello natural.